A partir de febrero de 2026, jóvenes recibirán un pago mensual cercano a un salario mínimo
El servicio militar entra en una nueva etapa a partir de 2026
El servicio militar obligatorio en Colombia tendrá cambios significativos a partir del 1 de febrero de 2026, cuando los jóvenes que se incorporen a las Fuerzas Militares o a la Policía Nacional comiencen a recibir una bonificación mensual de $1.750.000. Esta medida se aplicará en todos los batallones del país y está contemplada en la Ley 2384 de 2024, marcando una modificación sustancial frente a las condiciones económicas históricas bajo las cuales se prestaba este deber constitucional.
El ajuste en el pago busca modificar la forma en que se reconoce el tiempo y las responsabilidades asumidas por los jóvenes durante su servicio. La bonificación equivale aproximadamente a un salario mínimo vigente, lo que representa un cambio relevante frente a los montos que tradicionalmente recibían los conscriptos durante su permanencia en filas.
El servicio militar mantiene su carácter constitucional
El servicio militar continúa siendo un deber establecido por la Constitución, cuyo propósito es que los jóvenes contribuyan a la defensa y seguridad nacional, mientras reciben formación en disciplina, valores y responsabilidad social. Este carácter obligatorio se mantiene, aunque en los últimos años ha sido objeto de reformas orientadas a modernizar su estructura y a hacerlo más flexible frente a las realidades sociales actuales.
Dentro de estos ajustes se han incorporado mecanismos que buscan ampliar las opciones para definir la situación militar, manteniendo el enfoque en la formación ciudadana y en el cumplimiento de funciones relacionadas con la seguridad y el orden público.
Reformas previas han ampliado alternativas y beneficios
En los últimos años se han impulsado reformas que transforman la forma en que se presta el servicio militar, entre ellas la creación del Servicio Social para la Paz, una alternativa al servicio tradicional. Esta opción permite a los jóvenes cumplir con su obligación constitucional a través de actividades de carácter social, ampliando el espectro de posibilidades disponibles.
Asimismo, se han incrementado los beneficios para quienes deben definir su situación militar, con el objetivo de hacer el proceso más equitativo y acorde con las condiciones actuales de los jóvenes colombianos.
El ajuste económico marca un cambio frente al modelo anterior
La nueva bonificación representa un reconocimiento económico mayor al que históricamente recibían los conscriptos, lo que ha sido interpretado como un intento de dignificar el servicio militar y mejorar las condiciones de quienes lo prestan. Con este ajuste, se busca que el aporte de los jóvenes sea compensado de manera más justa, teniendo en cuenta la dedicación y las responsabilidades que implica la vida militar.
El cambio también se enmarca en un proceso de revisión del modelo tradicional, en el que el componente económico adquiere mayor relevancia dentro de la experiencia del servicio.
Inscripción y requisitos para el primer contingente de 2026
Los jóvenes interesados en hacer parte del primer contingente de 2026 deberán realizar su inscripción de manera presencial, acercándose a las unidades militares del país. Los requisitos y la normatividad aplicable ya se encuentran definidos y disponibles en los canales oficiales de información, lo que permitirá a los aspirantes conocer con anticipación las condiciones del proceso.
Este procedimiento presencial se mantiene como parte del esquema actual de incorporación, garantizando la verificación directa de los datos y el cumplimiento de los criterios establecidos.
La medida genera debate en la opinión pública
El anuncio de la nueva bonificación ha generado diversas reacciones en la opinión pública, donde algunos consideran que el pago mensual constituye un incentivo que dignifica el servicio militar. Otros, en cambio, plantean cuestionamientos sobre si un ingreso equivalente a un salario mínimo resulta suficiente para compensar el tiempo, las exigencias y las responsabilidades que asumen los jóvenes durante este periodo.
El debate refleja la diversidad de posturas frente al modelo del servicio militar y a las condiciones bajo las cuales debe prestarse.
El reto estará en la correcta implementación de la bonificación
Uno de los principales desafíos será garantizar que la bonificación se aplique de manera uniforme en todos los batallones del país, asegurando que los recursos lleguen efectivamente a quienes prestan el servicio. La implementación adecuada será clave para que el ajuste cumpla con los objetivos planteados y tenga el impacto esperado en las condiciones de los conscriptos.
Con esta medida, el servicio militar se suma a los cambios que buscan hacerlo más equitativo y acorde con las transformaciones sociales del país.





