El Tolima se prepara para recibir a miles de visitantes en una celebración cultural que incluye desfiles, gastronomía tradicional y conciertos.
El Tolima se encuentra en el centro de la atención nacional con el desarrollo de una de sus celebraciones tradicionales más relevantes. La versión número 52 del Festival Folclórico Colombiano despliega una nutrida agenda que abarca eventos culturales, artísticos y gastronómicos, los cuales concentran sus actividades principales en la capital tolimense, reuniendo a delegaciones de diversas regiones del país y del exterior. Las autoridades y los organizadores locales han dispuesto múltiples escenarios públicos y privados con el fin de garantizar el acceso a las muestras dancísticas y musicales programadas para este periodo festivo.
La apertura oficial de la programación de este año inició fuera del territorio del departamento, trasladándose temporalmente hacia la capital de la República. El lanzamiento nacional del evento tuvo lugar en el emblemático Teatro Jorge Eliécer Gaitán de la ciudad de Bogotá, donde se abrieron las puertas a los asistentes interesados en conocer los pormenores de esta edición. Posteriormente, la agenda retornó a su sede principal con el Encuentro Folclórico y Cultural Municipal de Educación y el concierto denominado ‘Entre Raíces y Horizontes’, organizado por el Conservatorio de Ibagué en las instalaciones del Teatro Tolima, un espacio recurrente para las galas artísticas.
Las expresiones populares y el contacto directo con la comunidad se hicieron evidentes desde los primeros días del mes con actividades que movilizaron a la población hacia el espacio público. El Gran Pregón Sanjuanero convocó a los ciudadanos en el eje vial de la carrera Tercera desde la calle 15 hasta la Plaza de Bolívar, marcando el inicio formal de las festividades en las calles ibaguereñas. Paralelamente, se integraron jornadas deportivas y de bienestar como el Día de la Actividad Física Musicalizada en el Estadio Manuel Murillo Toro y la Carrera de Botas en la carrera Quinta, que buscaron diversificar las opciones de entretenimiento para los residentes y turistas.
El reconocimiento al sector rural y las tradiciones gastronómicas locales constituyen un pilar fundamental dentro del diseño de esta programación anual. El Parque Manuel Murillo Toro se estableció como el escenario central para homenajear a la población campesina mediante la realización del Gran Concierto Campesino, un evento destinado a resaltar la música tradicional de la región. Asimismo, la agenda integró festividades en zonas periféricas y rurales, incluyendo actividades coreográficas en el corregimiento de San Bernardo y celebraciones religiosas en honor al Niño Jesús de Praga en la vereda Chucuní, descentralizando la oferta cultural de la zona urbana.
La competencia y representación de las distintas comunas y departamentos se formalizó con eventos de imposición de bandas y galas dancísticas específicas. El Teatro Tolima albergó el lanzamiento municipal y la imposición de bandas a las candidatas de los encuentros municipal y departamental del folclor, formalizando la participación de las embajadoras. Durante estos días, la ciudadanía también presenció expresiones masivas orientadas al público infantil, como la décimo quinta versión de la Cabalgata Infantil de Caballitos de Palo, la cual recorrió las principales vías desde la Unidad Deportiva de la calle 42 hasta el centro comercial Acqua.
La cooperación internacional y los intercambios culturales ganaron un espacio destacado a mediados del mes con la participación de delegaciones extranjeras invitadas. El Museo Panóptico de Ibagué sirvió como sede para el tercer Encuentro de Arte Ibagué-Santiago de Cuba, un evento que rindió homenaje a las etnias y al folclor colombiano a través de exposiciones artísticas de larga duración. Esta programación se complementó con talleres formativos musicales en el Conservatorio del Tolima y conversatorios especiales dirigidos por la Escuela de Formación Artística y Cultural (EFAC) en el barrio Belén, promoviendo el debate académico en torno a la preservación de las raíces musicales.
Los días de mayor afluencia de público coinciden con los desfiles tradicionales y la conmemoración de platos típicos de la región tolimense. El Día del Tamal Tolimense y el Día del Sombrero Tolimense concentraron sus actividades en el Parque Manuel Murillo Toro, atrayendo a comensales y compradores locales. El Gran Desfile de San Juan consolidó un recorrido extenso por la carrera Tercera y la carrera Quinta hasta la calle 37, abriendo paso a la posterior elección y coronación de la Embajadora Municipal en la Concha Acústica Garzón y Collazos, lugar que también recibió espectáculos musicales nocturnos de artistas nacionales.
El cierre de las festividades se caracteriza por la llegada de las delegaciones nacionales y la ejecución de muestras a gran escala. La Caravana Real de las Embajadoras Nacionales del Folclor realizó un recorrido partiendo desde el Aeropuerto Perales hasta la Plaza de Bolívar, cruzando avenidas principales como la Pedro Tafur y la Guabinal. Los últimos días incluyeron eventos de gran formato como el Desfile de Vehículos Clásicos y Antiguos, el Gran Desfile Nacional de San Pedro y las galas de coronación nacional en la Concha Acústica, acompañadas de los tradicionales tablados populares en los barrios El Ricaurte y El Salado, concluyendo así una jornada de alta intensidad cultural.





