Un automóvil particular colisiona contra un taxi y su estructura termina perforada por un tubo metálico
Los corredores viales de la capital tolimense registran un nuevo siniestro automovilístico que movilizó a los cuerpos de asistencia médica y a las autoridades de tránsito en la zona suroriental. El hecho se reportó de manera exacta en el sector de acceso que comunica con el barrio Ciudadela Simón Bolívar, sobre uno de los ejes de mayor flujo vehicular de la comuna Ocho. De acuerdo con los testimonios recopilados entre las personas que presenciaron el impacto, el conductor de un automóvil de uso particular transitaba bajo un presunto exceso de velocidad antes de perder el control de la dirección. Las colisiones en estas intersecciones urbanas suelen estar asociadas a la falta de precaución de los conductores y al irrespeto por los límites de aceleración fijados en los perímetros residenciales de la jurisdicción municipal.
La secuencia del siniestro se inició cuando el vehículo de turismo particular colisionó de forma violenta contra la sección trasera de un automóvil de transporte público tipo taxi que se desplazaba sobre el mismo carril. Producto de la fuerza inercial generada por el contacto físico entre las dos carrocerías, el vehículo particular modificó su trayectoria de forma abrupta, terminando su recorrido sobre la estructura del separador vial de la avenida. La inercia del desplazamiento provocó que el automotor particular impactara directamente contra las barreras de protección de un puente peatonal, quedando incrustado un tubo metálico a través del vidrio panorámico. La trayectoria del elemento de metal perforó el habitáculo del pasajero delantero, deteniéndose a escasos centímetros de la zona del conductor, lo que evitó una afectación de mayor gravedad para quien maniobraba el coche.
Los daños materiales resultantes del impacto afectaron la integridad estructural de ambos vehículos, requiriéndose la intervención de grúas para el despeje de la calzada obstruida durante el desarrollo de los procedimientos de inspección. El automóvil de transporte público sufrió una deformación severa en su zona de baúl y parachoques, lo que repercutió de forma física e inmediata sobre la integridad del operario del volante. El conductor del taxi experimentó lesiones traumáticas localizadas de manera principal en los miembros inferiores como consecuencia del colapso de la cabina de conducción tras el choque trasero. Los paramédicos que arribaron al sector a bordo de unidades de ambulancia privada estabilizaron al lesionado en el lugar de los hechos antes de proceder con su traslado técnico hacia una clínica de la ciudad.
El estado médico del conductor de servicio público es evaluado por el personal de especialistas del centro asistencial de Ibagué con el fin de descartar fracturas o compromisos vasculares en sus piernas. En lo que respecta al habitáculo del coche particular, los peritos que atendieron la emergencia vial confirmaron que la silla del copiloto se encontraba desocupada al momento en que se produjo la perforación del parabrisas. El análisis de la escena por parte de los operarios de tránsito determinó que la ausencia de un pasajero en la parte delantera impidió que el elemento metálico causara un desenlace fatal en el siniestro. Las características mecánicas del impacto y la posición final de los restos de los vehículos forman parte del acopio de evidencias técnicas recopiladas para el posterior deslinde de responsabilidades civiles.
Las dependencias de movilidad del municipio iniciaron las verificaciones pertinentes en el sitio del accidente con el objetivo de establecer mediante planimetría y cálculo de frenado las causas determinantes del hecho. Los investigadores evalúan si además del factor de la velocidad existieron elementos de distracción o fallas mecánicas en el sistema de frenos del automóvil particular que desencadenaran la colisión. La recolección de las versiones de los conductores involucrados y de los peatones que se encontraban en la entrada de la Ciudadela Simón Bolívar es fundamental para el cierre del informe oficial. El reporte final de las autoridades de tránsito será remitido a los despachos correspondientes para que se apliquen las sanciones administrativas o se inicien los procesos de conciliación económica por las averías físicas causadas.





